
El Gobierno del presidente salvadoreño Nayib Bukele ofreció un descuento del 50 % en la tarifa por recibir migrantes deportados en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), a cambio de que Estados Unidos le devuelva a nueve pandilleros clave de la MS-13 que tiene bajo custodia.
De acuerdo con el artículo, la negociación fue encabezada, por parte de El Salvador, por Ibrajim Bukele —hermano del presidente Nayib Bukele, sin cargo oficial en el Gobierno— y, por parte de Estados Unidos, por Michael Needham, jefe de gabinete del secretario de Estado, Marco Rubio. El medio asegura haber tenido acceso a una serie de correos electrónicos que documentan el intercambio. “Al devolver a los nueve, [El Salvador] proporcionará [al Gobierno de Estados Unidos] un descuento del 50% para el segundo año, si es necesario”, cita la publicación.
Tras las primeras deportaciones, realizadas a mediados de marzo, Bukele aseguró en su cuenta de X que el acuerdo traería consigo un pago de cerca de 6 millones de dólares que ayudarían a financiar el sistema carcelario que actualmente cuesta unos 200 millones al año. Sin embargo, el ofrecimiento de un 50% de descuento de entrada a cambio de nueve pandilleros de la MS-13 evidencia que el interés real de Bukele no era financiero, sino político y judicial.
Aunque la publicación de CNN no identifica a qué pandilleros de la MS-13 se refiere como “los nueve”, es de conocimiento público que, hasta hace unas semanas, Estados Unidos tenía bajo custodia a nueve de los 27 máximos líderes de la pandilla acusados de narcoterrorismo en una corte de Nueva York.
Según dos acusaciones presentadas por la Fiscalía estadounidense entre diciembre de 2020 y febrero de 2023, algunos de esos líderes tienen información sobre negociaciones secretas entre varios gobiernos de El Salvador y la MS-13, entre ellos el de Bukele. De seguir en poder de Estados Unidos, estos líderes podrían terminar declarando en una corte y sus testimonios podrían ser públicos.
En diciembre de 2021, el Departamento de Estado de Estados Unidos sancionó a dos altos funcionarios de Bukele por negociar reducciones de homicidios a cambio de beneficios carcelarios, entre ellos el actual gerente de las prisiones salvadoreñas, Osiris Luna y el director de Reconstrucción del Tejido Social, Carlos Marroquín. Estos dos funcionarios han sido defendidos por Bukele y mantienen sus cargos hasta la fecha.
Los pandilleros que Bukele quiere recuperar a toda costa
Los nueve líderes del alto mando de la MS-13 en poder de Estados Unidos son Humberto López Larios, alias Greñas, quien ya ha sido deportado al CECOT; Elmer Rivera Canales, alias Crook, Fredy Iván Jandres Parada, alias Lucky de Park View; Marlon Antonio Menjívar Portillo, alias Rojo de Park View; Jorge Alexander de la Cruz , alias Cruger; José Wilfredo Ayala Alcántara, alias Indio de Hollywood; Francisco Javier Román Bardales, alias El Veterano; Walter Yovani Hernández Rivera, alias “Baxter de Park View” y Vladimir Antonio Arévalo Chávez, alias “Vampiro de Montserrat.
La recuperación de estos nueve pandilleros ha sido clave para el Gobierno de Bukele en las negociaciones con Estados Unidos. Así lo dejó claro la embajadora de El Salvador en Estados Unidos, Milena Mayorga, en una entrevista televisada el mismo día que Bukele anunció que había ofrecido al CECOT como una especie de Guantánamo centroamericano para que Estados Unidos envíe a migrantes deportados. “Fue lo único que el presidente Bukele le dijo exactamente (a Trump): ‘Queremos que nos deporten a los cabecillas que están en Estados Unidos”, dijo Mayorga.
En enero del 2024, una publicación del periódico El Faro reveló que el Gobierno de Bukele estaba tan desesperado por recuperar a uno de los líderes fuera de su poder y buscado por Estados Unidos, que llegó a ofrecer un millón de dólares al poderoso cartel mexicano Jalisco Nueva Generación (CJNG) para que le ayudara a capturarlo en México. Este era Elmer Canales Rivera, alias Crook de Hollywood.
Crook había sido pedido en extradición por parte de Estados Unidos desde 2020 porque se suponía que debía estar pagando una condena de 40 años en una prisión de máxima seguridad en El Salvador. Sin embargo, fue capturado el 8 de noviembre de 2023 en México. Los otros ocho líderes fueron capturados tras años de seguimiento por parte del Buró Federal de Investigaciones, FBI. En su momento, las autoridades estadounidenses llegaron a ofrecer recompensas de hasta 20.000 dólares por información sobre su paradero.